Puesta al día de las diferentes problemáticas en el manejo de la enfermedad profesional

 

Aitor Guisasola Yeregui. Responsable de la Unidad de Salud Laboral del Centro Territorial de Gipuzkoa de Osalan

 

En relación a las enfermedades profesionales de origen neumológico, al igual que en las demás, existen dos vertientes importantes, la preventiva y la económica, y en ambas los especialistas en neumología tienen una responsabilidad. Desde el punto de vista económico, la carga de enfermedad atribuible al trabajo supone un importante gasto sanitario, que en gran parte se sufraga con cargo a los presupuestos de la Comunidad Autónoma y debiera ser asumida por quienes tienen responsabilidad en su generación, es decir, los empresarios a través de las Mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Se presentan datos provenientes del estudio realizado por OSALAN, apuntando a que en un momento en que las administraciones tienen que sopesar cada euro que gastan, la clarificación de las cuentas puede ayudar a mejorar la eficiencia de los sistemas sanitarios, de seguridad social y de prevención de riesgos laborales, además de ayudar a prevenir estas enfermedades. Así pues, el conocimiento de esta realidad tiene también de forma ineludible una vertiente preventiva, en tanto que saber de qué y cuánto se enferma permite desarrollar acciones dirigidas a evitar su aparición. La comunicación de sospecha de enfermedades profesionales se presenta como un instrumento para lograr ese objetivo de conocimiento dirigido a prevenirlas y evitar los costes humanos y económicos ligados a su aparición.

Los especialistas que trabajan en el área de neumología del sistema público de salud (OSAKIDETZA) cuando con ocasión de sus actuaciones profesionales tengan conocimiento de la existencia de una enfermedad de las incluidas en el anexo 1 que podría ser calificada como profesional, o bien de las recogidas en el anexo 2, y cuyo origen profesional se sospecha, están obligados en base al RD 1299/2006 a comunicarlo a los oportunos efectos, a través del organismo competente, a la entidad gestora, a los efectos de calificación previstos en el artículo 3 y, en su defecto a la entidad colaboradora de la Seguridad Social que asuma la protección de los contingencias profesionales.

La problemática que surge en relación con las enfermedades derivadas de la exposición al amianto añade a lo anterior la necesidad de que se realice una vigilancia específica postocupacional de los trabajadores expuestos a este agente, tan utilizado en el pasado, como ubicuo entonces y en el presente. El Programa integral de vigilancia de la salud de los trabajadores que han estado expuestos a amianto, aprobado por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y el Protocolo de vigilancia específica de la salud de los trabajadores expuestos a amianto, proponen objetivos y criterios para llevarla a cabo por los servicios de salud. La vigilancia postocupacional recae en OSAKIDETZA, cuyos profesionales son los encargados de hacerla. Se propone la creación de un grupo de trabajo que procedimente su práctica, tanto desde el punto de vista técnico, es decir, evaluar la idoneidad de las pruebas y exploraciones que deben llevarse a cabo en función de la evidencia científica disponible en la actualidad, como de la organización de recursos, estableciendo un algoritmo que unifique los criterios de seguimiento y derivación al especialista de neumología.

 

"Puesta al día de las diferentes problemáticas en el manejo de la enfermedad profesional", por Aitor Guisasola Yeregui (pdf, 3.6 MB)