Gnero

La necesidad de aplicar la perspectiva de género a la seguridad y salud en el trabajo se debe a la evidencia creciente de que los riesgos laborales y las patologías causadas por ellos afectan de manera desigual a los hombres y a las mujeres. Y esto es debido tanto a diferencias biológicas (musculares, hormonales, fisiológicas, …) como a desigualdades sociales (segregación horizontal y vertical del mercado de trabajo, precariedad laboral, desigual distribución de las cargas de cuidados, diferentes expectativas sociales ante el trabajo y los riesgos asociados, etc.).