El III Congreso Internacional de Enfermería del Trabajo, organizado por la Asociación de Especialistas en Enfermería del Trabajo (AET), reunió la semana pasada en Palencia a profesionales del ámbito sanitario, institucional y académico bajo el lema «El valor de los cuidados: liderazgo, ciencia y compromiso». Durante tres jornadas, el encuentro abordó los principales retos de la salud laboral en un contexto de transformación y creciente complejidad.
El programa combinó mesas redondas, talleres y sesiones especializadas centradas en cuestiones como la salud mental en el trabajo, la investigación en salud ocupacional, la humanización de la atención o la incorporación de nuevas tecnologías a la prevención. A lo largo del congreso se puso de relieve la evolución de la enfermería del trabajo hacia un papel cada vez más estratégico dentro de las organizaciones, con capacidad para influir en la toma de decisiones y contribuir al bienestar de las personas trabajadoras.
Entre los temas destacados figuraron la gestión de los riesgos psicosociales, el desarrollo de nuevas estrategias preventivas y la aplicación de la innovación en el ámbito de la salud laboral. En este contexto, la participación de Eneritz Urruzola, enfermera del trabajo de Osalan y en representación de la Cátedra de Medicina y Enfermería del Trabajo UPV/EHU-OSALAN María Isabel Bilbao Bengoechea, puso el foco en la vigilancia colectiva de la salud laboral.
Urruzola subrayó la importancia de aprovechar los datos generados en los servicios de prevención para anticiparnos a los riesgos y prevenir daños a la salud, mejorar la eficacia de las medidas y promover actuaciones basadas en la evidencia, destacando también el valor de la colaboración institucional y del uso de herramientas tecnológicas.
El congreso concluyó reafirmando el papel clave de la enfermería del trabajo en la construcción de entornos laborales más seguros, saludables y sostenibles.
