Actualización de la Guía de pautas para la integración de la perspectiva de género en la PRL

 

 

Osalan ha concluido la actualización de la guía ‘Pautas para la integración de la perspectiva de género en la prevención de riesgos laborales’ que publicó en 2017. En esta edición, que será publicada en breve, se aportarán herramientas destinadas a su implantación. El trabajo corre a cargo de un equipo de nueve profesionales del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales, integrado por Alazne Azpiroz, Victoria Alvarez, Susana Carramiñana, Begoña Lekue, Arrate Padilla, Blanca Pérez, Maite Robertson, Raquel Raposo y Luis Agirre.

Con carácter previo, Osalan ha llevado a cabo un proyecto piloto en el que ha contado con la participación de las empresas Askora Plus, S.L. e Itelazpi, S.A., la Fundación Lantegi Batuak y el Instituto Foral de Asistencia Social de Bizkaia-IFAS.

Gracias a esa labor de testeo, la actualización de la guía ofrecerá herramientas de contrastada operatividad para la aplicación de sus criterios en situaciones prácticas del mundo laboral.

La elaboración del contenido de la guía parte del principio de que hombres y mujeres, en términos mayoritarios, se sitúan en el mercado de trabajo con condiciones y posiciones sociales y económicas diferentes, lo que implica que están expuestos a distintos riesgos y problemas de salud.

Así, los denominados ‘trabajos feminizados’ se caracterizan por presentar principalmente riesgos ergonómicos y psicosociales, mientras que los hombres se exponen en mayor medida a los riesgos de seguridad. Consecuentemente, se producen efectos distintos en la salud. En el caso de las mujeres, a menudo aparecen a largo plazo y son de etiología multicausal, con combinación de diversos factores de riesgo laboral y extralaboral para generar el daño. Los hombres, en cambio, sufren más accidentes traumáticos.

 

Análisis diferencial 

Con ocasión de la presentación de la guía en 2017, la Consejera de Trabajo y Justicia, María Jesús San José, señalaba al respecto que las empresas y organizaciones deben “potenciar la participación equilibrada de los hombres y las mujeres en los niveles de decisión y, como consecuencia, en las decisiones y actividades de prevención”. En particular, resaltaba que resulta “imprescindible realizar un análisis diferencial para definir los objetivos e indicadores de prevención con perspectiva de género” y, asimismo, que conviene “sensibilizar a los principales colectivos implicados, (como personal técnico, delegados de prevención, responsables de dirección y mandos intermedios), para que incorporen dicha perspectiva en su trabajo con herramientas y prácticas preventivas”.

Por su parte, el Director General de Osalan, Alberto Alonso, indicaba que la actividad preventiva en empresas y organizaciones “no llega por igual a hombres y mujeres”. En concreto, manifestaba que, según la Encuesta de Condiciones de Trabajo del Departamento de Empleo y Políticas Sociales “la participación de las trabajadoras en las distintas actividades desarrolladas en la empresa relacionadas con la seguridad y la salud laboral es significativamente menor que la de los trabajadores”.

Con la actualización de la Guía, lo que se persigue precisamente es facilitar la solución de esos desajustes.