Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales en el sector pesquero

Un informe, titulado “Caracterización de la siniestralidad en la actividad pesquera-Año 2022” actualiza los datos sobre los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales más frecuentes en el sector pesquero, uno de los que presenta mayor siniestralidad laboral, con información cuantitativa y cualitativa recogida hasta el año 2020.

El Informe incluye también datos de la acuicultura. Su finalidad es que pueda servir de ayuda en los procesos de identificación y evaluación de los riesgos inherentes al sector y, por tanto, para la adopción de medidas preventivas que reduzcan la elevada siniestralidad que soporta.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) califica la pesca marina como una de las ocupaciones más arduas y peligrosas. Sus tasas de accidentes graves y mortales son significativamente más altas que las de otros sectores con altos niveles de riesgo, como son la agricultura y la construcción. En España, la pesca también se encuentra entre las actividades con mayores cifras de siniestralidad laboral.

Más de 40.000 personas trabajan en el sector, que presenta un índice de incidencia (II) de accidentes de trabajo que duplica la media nacional. Ese elevado volumen de accidentes presenta, además, siniestros con niveles de gravedad y de mortandad superiores a los que se registran en otros sectores.

Datos de siniestralidad

Durante 2020 se registraron en el sector 1.884 accidentes con baja en jornada, un 10% menos que en 2019. De ellos, un 96,2% fue calificado como leve, un 2,9% como grave y un 0,9% resultó mortal. El 76% del total se concentró en la pesca y el 24% restante, en la acuicultura.

Para la obtención de información, el informe ha tenido en cuenta tres fuentes: los datos del ‘Anuario de estadísticas y fichero informatizado de los partes de accidentes de trabajo del Ministerio de Trabajo y Economía Social (MITES)’, las estadísticas de los accidentes laborales graves y mortales que investiga la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) y los informes de accidentes de la Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (CIAIM) del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

La pesca y la acuicultura se encuentran entre las actividades económicas con mayores índices de incidencia (II) de accidentes de trabajo con baja en jornada de trabajo (ATJT). En particular, el sector ocupa el puesto duodécimo con un II, (es decir, con un número de accidentes en un periodo determinado por cada 100.000 personas trabajadoras afiliadas), de 5.392, el doble de la media de todas las actividades, (2.455,10). El primer lugar corresponde a la actividad de extracción de antracita, hulla y lignito, con un II de 26.753,2; el quinto, al sector de la construcción de edificios con un II de 6.364,5; y el último, en el puesto número 87, a las labores de programación, consultoría y otras actividades relacionadas, (102,3).

Los II de siniestralidad del sector de la pesca han descendido menos a lo largo del tiempo que los del conjunto de todas las actividades. De hecho, han permanecido desde 2006 hasta 2018 prácticamente estables. Por su parte, los II conjuntos mantienen hasta 2012 la tendencia descendente iniciada con la crisis económica de 2006 y, después, inician un lento ascenso hasta 2018.

En el ámbito de los accidentes mortales, el II de la pesca se encuentra a lo largo de los años muy por encima del que corresponde a la media de toda la economía, (45,80 frente a 3,49); incluso, del que arroja el sector de la construcción, (9,81). También cabe destacar su irregular evolución temporal debido a que ciertos accidentes marítimos, (como vuelcos, colisiones, abordajes, hundimientos-inundaciones e incendios de los buques), se suelen cobrar elevados números de víctimas mortales que generan picos significativos.

Enfermedades profesionales

De las 454 enfermedades profesionales notificadas en el periodo 2007-2020 en el sector, el 94%, (427 casos), son patologías incluidas en el grupo 2, (enfermedades causadas por agentes físicos); mientras que el 6% restante, (27 casos), corresponde a afecciones por otros agentes, (biológicos, químicos y otras sustancias). Dentro del citado grupo 2, casi el 77% del total corresponde a enfermedades relacionadas con distintos tipos de trastornos musculoesqueléticos, (349 casos), y que el 17%, (78 casos), son hipoacusias.

Dentro de las enfermedades notificadas por trastornos musculoesqueléticos, en torno el 90% se debe a lesiones de la parte media y distal del brazo, codo, antebrazo y mano. Son fundamentalmente patologías de carácter inflamatorio tales como epicondilitis, epitrocleitis, síndrome del túnel carpiano y otras tendinitis de mano y muñeca. Si a ellas se suman las lesiones del hombro, representadas por la patología tendinosa del manguito de los rotadores, los trastornos musculoesqueléticos agrupan en torno al 97% de los casos de enfermedades profesionales en el sector.