Actualización de los límites de exposición a agentes cancerígenos

Desde finales de diciembre se encuentran en vigor nuevas disposiciones sobre límites de exposición en el trabajo a sustancias consideradas cancerígenas. Son las que por inhalación, ingestión o penetración cutánea pueden ocasionar cáncer o incrementar su frecuencia.

Actualmente forman parte de esos agentes de riesgo laboral el polvo de maderas duras y el de sílice cristalina, determinadas fibras cerámicas refractarias y ciertos compuestos de cromo VI, el benceno, el cloruro de vinilo monómero, el óxido de etileno, el 1,2-epoxipropano, la acrilamida, el 2-nitropropano, la o-toluidina, el 1,3-butadieno, la hidracina y el bromoetileno.

El listado de tales sustancias y sus correspondientes límites está recogido en el Real Decreto 1154/2020, de 22 de diciembre, que modifica otro de hace más de dos décadas, (el Real Decreto 665/1997, de 12 de mayo), sobre protección de las y los trabajadores ante estos riesgos laborales.

La modificación se ha realizado para adaptar su legislación de los años noventa a la última directiva europea sobre la materia.

La directiva europea de 2004 consideraba que existía exposición a agentes cancerígenos en los trabajos de fabricación de auramina, en los que se emplearan hidrocarburos aromáticos policíclicos presentes en el hollín, el alquitrán o la brea de hulla; en los que hubiera  polvo, humo o nieblas producidas durante la calcinación y el afinado eléctrico de las matas de níquel; en los que se utilizara ácido fuerte en la fabricación de alcohol isopropílico y en los que se emplearan serrines de maderas duras.

Para el polvo respirable de sílice cristalina, la acrilamida y el bromoetileno, el decreto fija los valores límite ambientales publicados por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo en el «Documento sobre límites de exposición profesional para agentes químicos en España».

En el caso del polvo de sílice cristalina se establece como medida transitoria un valor límite de 0,1 mg/m3 hasta el 31 de diciembre de 2021 para facilitar la adaptación de las empresas. Esa sustancia se encuentra habitualmente en los trabajos en los que se trituran, cortan, perforan, tallan o muelen materiales, productos o materias primas que contengan sílice libre. Más de un millón de personas trabajadoras en España están expuestas a ella, según estimaciones de la Comisión Europea.

Para los trabajos expuestos al benceno, la legislación actual mantiene el valor límite existente anteriormente. Sin embargo, establece un nuevo valor para el cloruro de vinilo monómero y, tras un período transitorio, también para el polvo de maderas duras. Además, conserva el período transitorio establecido por la directiva de 2017 para los compuestos de cromo VI que son cancerígenos.

 

Guías técnicas

 

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, de acuerdo con lo dispuesto en el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención, está encargado de mantener actualizada una guía técnica para la evaluación de los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos o mutágenos durante el trabajo. En cada actualización de esa guía, el Instituto tiene que aportar criterios técnicos para la aplicación práctica de las disposiciones derivadas de la inclusión de nuevos valores límite vinculantes que puedan establecerse, según lo previsto en los anexos de tal decreto de 1997 sobre agentes y condiciones de trabajo.

Por su parte, el decreto del pasado diciembre prevé que el Instituto Nacional de Silicosis elabore una guía para la prevención del riesgo por exposición a la sílice cristalina respirable en el ámbito laboral, así como otra destinada a la adopción de técnicas adecuadas en la medición de la presencia y exposición a la sílice.