'Investigar los nuevos riesgos es una labor fundamental de los institutos de seguridad y salud laborales'

Entrevista a Jon Azkue, Viceconsejero de Trabajo y Seguridad Social y Presidente del Consejo General de Osalan.

Nacido en Getaria, Jon Azkue es marino de profesión y controlador de Salvamento Marítimo. Ha mantenido una considerable actividad sindical como representante de los trabajadores de la Mar en el Sindicato Libre de la Marina Mercante, después en CC.OO. y en la Organización Internacional del Trabajo.

 ¿Cómo ha sido, a su juicio, la reacción de las empresas y los sindicatos en Euskadi ante la crisis del Covid 19?

La crisis sanitaria a escala mundial ha supuesto un antes y un después para todas las organizaciones. Por vez primera a la salud laboral clásica se debía incorporar, y de forma inmediata, un sumando complejo que conllevaba el cierre de la actividad en muchas empresas y el mantenimiento obligatorio de la actividad en otras.

Desde el 13 de marzo el Departamento de Trabajo y Justicia constituyó su gabinete de crisis con la Consejera María Jesús San José a la cabeza. Simultáneamente celebrábamos un Consejo General extraordinario de Osalan. La respuesta de empresas, organizaciones sindicales y Gobierno fue clara: había que adoptar medidas para garantizar en todo momento la salud de las personas que trabajaban o que posteriormente se irían incorporando a la actividad.

Con los nuevos tiempos ¿vendrán nuevos riesgos?

En la prevención de riesgos laborales no hay descansos que valgan. Investigar los nuevos riesgos es, justamente, una de las labores fundamentales que corresponden a los institutos de seguridad y salud laborales. Desde nuestro Instituto, desde Osalan, así lo hacemos, en constante colaboración con las empresas, con los servicios de prevención, con las organizaciones patronales y con las organizaciones sindicales.

La investigación de nuevas enfermedades profesionales relacionadas con nuevos materiales, el envejecimiento, el teletrabajo, el acoso, las nuevas plataformas, los riesgos psicosociales son situaciones que requieren trabajo, trabajo y más trabajo de prevención. El Covid 19 también nos avisa de riesgos de pandemias que son parte de la globalización y que hay que tener en cuenta.

¿Qué valoración hace del impulso de Osalan antes y durante la propia crisis del Covid 19?

Osalan siempre ha tenido una valoración positiva en el mundo del trabajo; la apuesta por nuestro instituto es clara y el esfuerzo presupuestario así lo reafirma. En Osalan se ha sido siempre consciente, y se sigue siendo, de que no vamos bien si no somos capaces de trabajar con las organizaciones laborales y sanitarias. Este convencimiento nos ha permitido dar respuestas clave en la crisis del Covid, que, por cierto, conviene recordar que aún no ha terminado.

El Departamento de Trabajo está orgulloso de la labor de Osalan y quiero felicitar en la persona de la Directora General, Lourdes Iscar, a todas las personas que trabajan en nuestro Instituto porque con su calidad profesional y su compromiso nos han permitido impulsar protocolos para muchísimos sectores en muy poco tiempo, en colaboración con el Departamento de Sanidad del Gobierno. También, por supuesto, a quienes participan activamente en el Consejo General del organismo.

Son muy visibles los accidentes graves como el de Zaldibar, donde, por cierto, fue personal técnico de Osalan quien detectó sustancias peligrosas en los primeros días del rescate y estableció las medidas de protección, pero ¿repercuten más los miles de riesgos cotidianos que no matan pero que dañan?

Zaldibar es un desgraciado accidente en el que ha habido dos muertos y la infructuosa recuperación de los cuerpos, por ahora, lo hace aún más doloroso. Es lógico que cada muerto en el trabajo sea un aldabonazo y hemos querido que nuestra política informativa sobre la siniestralidad en Euskadi sea, ante todo, transparente. El Gobierno Vasco en su conjunto trata mensualmente en Consejo de Gobierno los datos de los accidentes. Para nosotros la transparencia y la comunicación son claves porque creemos de verdad que la sociedad aún no está concienciada de que los accidentes de trabajo son evitables. Que no se tienen que asumir como normales. Por ello, no nos quedamos, ni mucho menos, en analizar las causas de los accidentes más graves, que son los más visibles, sino que también revisamos los miles de accidentes leves que se producen en nuestras empresas, que nos permiten contemplar los riesgos en cada uno de los casos concretos y, por lo tanto, prevenirlos.

¿La prevención es vista como una cultura dentro de la empresa o como una obligación?

Estamos avanzando en mirar la prevención como una inversión de las empresas. Nuestro empeño es, precisamente, extender esa cultura de la prevención y lograr que la obligación sea la de volver del tajo a casa un poco más cansado, pero ileso. Para conseguirlo la formación es una de las bases fundamentales a la hora de la prevención de los accidentes laborales. Nos sentimos satisfechos porque miles de delegados de Prevención, que son representantes de los trabajadores y trabajadoras, realizan cursos anualmente programados y facilitados por Osalan.

Suelen achacarse los accidentes a la precariedad, pero siendo ésta, como es, muy alta, no se corresponde con un aumento proporcional de la siniestralidad. ¿Estamos mejorando al menos en eso?

La precariedad es un riesgo psicosocial en sí misma, porque tensiona a las personas afectadas porque, cuando trabajan, lo hacen con la cabeza puesta en la incertidumbre de qué pasará mañana con sus empleos. Los datos de la accidentabilidad han mejorado mucho si tomamos como referencia los de hace, por ejemplo, diez años. De esto no hay duda, pero debemos seguir trabajando.

En el Consejo se sientan representantes empresariales, sindicales y técnicos ¿Cuál es la actividad del Consejo? ¿El ambiente es de colaboración?

Los Consejos de las instituciones laborales de seguridad y salud son tripartitos. El de Osalan lo es, por supuesto, como también lo es el de la Agencia de Seguridad Europea. La realidad es que no puede hacerse una política de prevención sin que participen en ella las y los empresarios, las organizaciones sindicales y el Gobierno. Y de verdad que esta legislatura ha sido un honor para mí ser el presidente del Consejo General de Osalan, sobre todo porque he vivido el  compromiso de cada uno de los representantes del Consejo. Por eso debo agradecer a Confebask, Konfekoop, a CCOO y a UGT su labor constante en el Consejo. También, lógicamente, al resto de los miembros del Gobierno.

¿Se trasladan propuestas concretas a la Dirección del Organismo?

Cuando hablaba de compromiso me refería precisamente a eso, al carácter propositivo y dinámico de sus representantes, con debates importantes y útiles junto a las y los excelentes técnicos de que dispone Osalan. La evaluación del Plan de Gestión es una tarea constante y esto nos sitúa como una organización que sabe situarse frente a lo novedoso y que es capaz de hacer frente a cada nuevo reto.

¿Cuáles son actualmente las prioridades de Osalan?

Lo primero, cómo no, seguir trabajando en la prevención y en la lucha contra el Covid-19, que no ha desaparecido. Debemos atender el día a día pero con el compromiso de trabajar en la Estrategia Vasca de Seguridad y Salud 2021-2026. Aun con las limitaciones que a nosotros mismos nos ha impuesto la pandemia, ya hemos comenzado a trabajar en ello porque es la clave de la Estrategia del Gobierno Vasco en su conjunto para que los próximos años dispongamos de la mejor política de prevención de riesgos laborales. Es algo que debemos hacer en plena colaboración con todas la partes implicadas y por ello está ya en la mesa de diálogo social.

Con la legislatura ya terminada, qué resaltaría del trabajo de prevención realizado y de Osalan en concreto.

Resaltaría la importancia de la colaboración con el resto de los Institutos de seguridad y salud de todas las Comunidades Autónomas de España y, por supuesto, con la Agencia de Seguridad Europea y la OIT. El esfuerzo conjunto en prevención es importantísimo y espero que siga por la línea que ha estado haciéndolo hasta ahora.

En lo personal, tengo que felicitar a Alberto Alonso por su gran trabajo al frente de Osalan hasta hace unos meses y, como hacen los buenos comerciales, quiero despedirme invitando a acudir a los dos cursos de verano organizados por Osalan y la UPV-EHU, que se celebrarán en septiembre y en octubre. Estoy seguro de que tendrán un altísimo nivel.