Exposición Accidentes laborales y prevención, siglos XIX-XXI en el Museo de la Minería

Desde el jueves día 5 de marzo hasta el próximo 31 de mayo podrá verse en el Museo de la Minería del País Vasco, en el corazón de la zona minera vizcaína, junto a la corta de la mina Concha II en Gallarta, la exposición "Accidentes laborales y prevención, siglos XIX-XXI". Fruto de la colaboración entre Osalan, el Museo de la Minería y el Instituto de Historia Social Valentín de Foronda de la UPV/EHU, ofrece un recorrido desde la práctica desatención de ocupaciones peligrosísimas en plena revolución industrial en el País Vasco hasta los esfuerzos preventivos de nuestros días. Ha comisariado la exposición Rafael Ruzafa, profesor de Historia Contemporánea en la universidad pública vasca, especialista en historia del mundo del trabajo.

Los accidentes laborales acompañaron y acompañan la actividad laboral. Hasta finales del siglo XIX se consideraron meros infortunios. Dejaban a las y los trabajadores en una posición difícil, dependientes provisional o permanentemente de la familia, sus empleadores o la beneficencia. En la minería vizcaína del hierro de esos años fueron abundantísimos, hasta el punto de que la patronal levantó desde la década de 1880 hospitales mineros en la comarca para atender a los trabajadores y trabajadoras heridas. El Estado legisló desde 1900 en España la responsabilidad patronal, con obligación de asistencia y reparación. Paulatinamente se promovieron medidas preventivas y se alentaron mecanismos de seguridad y salud en el trabajo. Al menos para las plantillas de las grandes empresas que caracterizaron la industrialización en Vizcaya.

Sectores productivos como la construcción, la pesca, la minería, los trabajos portuarios y las industrias químicas sufrieron tasas muy elevadas de siniestralidad mortal en el País Vasco. Con el desarrollismo de las décadas de 1950 y 1960, de la mano del crecimiento industrial, se incrementaron, sin apenas medidas correctoras ni formativas de la mano de obra. En la década de 1970, el régimen franquista implementó planes e instituciones de higiene y seguridad en el trabajo, que desplegó por el territorio. El régimen democrático los perfeccionó, presionado por los sindicatos de clase, que denunciaron condiciones de trabajo peligrosas. Esas competencias públicas se transfirieron a las autonomías. En 1993 se creó el Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales-Osalan.

Dentro de la reordenación de las relaciones laborales, se introdujeron figuras preocupadas por la prevención de riesgos y la salud laborales. Una nueva sensibilidad, fomentada en campañas dentro y fuera de los centros de trabajo, se ha puesto de manifiesto en las últimas décadas. La exposición, elaborada con materiales del Museo de la Minería del País Vasco y de Osalan, esboza el proceso histórico desde la pura exposición al riesgo de las personas trabajadoras hasta las problemáticas de nuestros días (accidentes in itinere, diagnóstico de enfermedades profesionales, riesgos psicosociales, precariedad laboral...).

Entre los materiales expuestos, destacan los que después pasaron a denominarse equipos de protección individual, como cascos o botas. Para la minería son muy importantes las lámparas de seguridad, que sustituyeron a los candiles de aceite con llama directa (de sapo) y luego fueron sustituidas por las lámparas de acetileno (carburos) y las linternas. Los fondos de la filial minera de Altos Hornos de Vizcaya, AGRUMINSA, proporcionan libros de accidentes repletos de información pormenorizada, cartillas de seguridad y un álbum de fotos polaroid con instantáneas de medidas y planes de seguridad que incluían sorteos de regalos. La cartelería, procedente de mutuas de accidentes de trabajo y de Osalan, incorpora un factor estético a la vocación preventiva.

Contacto: Museo de la Minería del País Vasco (946363682)