5ª Ronda de Deontología Médica del Colegio de Médicos de Bizkaia

Colegio de Médicos de Bizkaia. Comisión de Ética y Deontología Médica. 14/05/2013

El acoso moral en el trabajo se produce por la aparición de conductas continuadas, que mediante la degradación de las condiciones de trabajo, buscan o tienen como efecto el ataque a la integridad moral de las personas. Son, por tanto, conductas que atentan directamente contra los derechos fundamentales de las personas y constituyen, a su vez, un grave riesgo psicosocial y un peligro para la salud de las personas. No solo se producen efectos a nivel de la salud individual, además habrá graves daños en la vida laboral y social de quienes lo sufren.

Los datos sobre su frecuencia en el trabajo son demasiado dispares. Ocurren en todo tipo de empresas y actividades, pero todos los estudios y encuestas apuntan al sector sanitario como uno de los sectores más afectados. En cada sector son los colectivos más desprotegidos los que tienen un riesgo mayor de sufrir la violencia en el trabajo. En la actividad sanitaria uno de estos colectivos «especiales» son los médicos internos y residentes (MIR).

Si no es fácil encontrar datos fidedignos en general, es aún más difícil encontrarlos en estos colectivos. Sin embargo, sí hay suficientes estudios y encuestas que hacen sospechar que el problema en los MIR supera los niveles de otros estamentos sanitarios, niveles, ya de por sí, más altos que la media.

¿Qué se puede hacer para que estas conductas no se produzcan? La prevención del fenómeno se basa en dos pilares. El primero, la mejora de la organización en el trabajo. El control y la prevención de los riesgos psicosociales es la primera pata en la prevención de las conductas violentas. El segundo, la puesta en marcha de procedimientos de gestión de conflictos. Acompañados de la formación necesaria, estos procedimientos harán visibles las conductas cuando aún pueden ser reversibles y no han producido un daño fatal en la salud.

Aprovechar las características especiales de la organización del trabajo de los MIR y acercar a estos procedimientos los estamentos que deben apoyarles en el proceso, la comisión de docencia, el tutor, los facultativos responsables, es el reto para mejorar la situación del colectivo y prevenir las conductas de violencia.

El Colegio de Médicos de Bizkaia y su comisión de deontología organizan estas jornadas porque reconocen la presencia del problema y buscan soluciones. El manual de deontología recientemente publicado es una buena prueba de ello.

"Prevención de la violencia en el trabajo. Incidencia en los médicos interinos residentes", por Iñaki Olaizola Nogales y Diego Romero Gómez (pdf, 1.55 MB)