Informe sobre siniestralidad laboral en Euskadi en 2018

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Osalan ha publicado el Informe Anual sobre Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales 2018 que nos recuerda “la imperiosa necesidad de profundizar en la integración de la prevención en la cultura de todos y cada uno de los componentes de nuestra sociedad”

Los nuevos casos de enfermedad profesional aumentan un 16% entre las mujeres y un 4% entre los hombres, más afectados por las recaídas (+22%)

El 68% de los accidentes de trabajo se produce en empresas dotadas de evaluación de riesgos laborales

En 2018 continuaron creciendo las declaraciones de enfermedades profesionales (EP) que superaron en un 9% las del año anterior. De los 3.005 partes de notificados, 2.064 fueron originados por enfermedades nuevas, un 8% más que el año anterior, y 941 por recaídas, un 12% más. El aumento de las declaraciones fue similar en mujeres y en hombres, aunque entre las primeras se debió en mayor medida a nuevos casos y entre los segundos a recaídas. Los partes de EP sin baja (54%) siguieron superando a los emitidos con baja (46%) y la duración del periodo de baja apenas disminuyó. La evolución de la tasa de incidencia de EP en el periodo 2011-2018 muestra una disminución conjunta del 17% aunque, también, un comportamiento dispar por sexos: mientras entre los hombres cae un 25%, entre las mujeres aumenta un 19%.

Por su parte, el número total de accidentes de trabajo con baja en jornada laboral notificados a la autoridad en 2018 fue 29.879, un 1,3% más que en 2017; de los que 29.685 fueron leves; 162, graves y 32, mortales. Sin embargo, en relación a la cifra total de población trabajadora, el índice de incidencia se redujo de 38,01 a 37,55 accidentados/as con baja por cada 1.000 trabajadores/as, es decir, disminuyó un 1,2%. En el caso de los accidentes con baja ‘in itinere’, la cifra total (3.827) descendió un 2,2% respecto al dato de 2017. De todos ellos, 3.787 fueron leves; 37, graves y 3, mortales.

Participación de los agentes sociales

La mejora de estos datos de siniestralidad requiere, en opinión del director general de Osalan, Alberto Alonso, la “participación activa” de todos los agentes sociales para lograr los “avances necesarios en la seguridad y salud en el trabajo”. “Es imprescindible -remarca- que los empresarios sean proactivos y conviertan la prevención en una parte consustancial de la gestión diaria en sus empresas. Lógicamente, por la repercusión en la calidad de vida de las personas que trabajan en ellas; pero, además, porque las inversiones en materia de seguridad y salud laboral son un factor determinante para mejorar en eficiencia y productividad”.

El responsable del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales destaca también la necesidad de “contribuir a la normalización e incorporación natural de las conductas seguras y saludables en el trabajo”. En ese sentido, precisa que se deben “aportar soluciones y actitudes positivas a través de pequeños pasos que permitan ir creando una sociedad en la que las vidas de las personas no se trunquen, o queden mermadas, por las condiciones en las que tienen que desempeñar su trabajo”.

Enlaces de interés

Informe de siniestralidad 2018 (PDF, 2 MB) (abre en nueva ventana)